Desde la medicina oriental: el alimento como energía

La salud es el resultado del equilibrio entre nuestro medio ambiente interno y externo y la actividad mental, física y emocional.

La energía es el recurso que el ser humano consume, transforma y transmite permanentemente. Es difícil aceptar el mundo como energía porque hemos perdido el contacto con los ritmos de la naturaleza. Según las leyes naturales toda energía hace un movimiento pendular entre los contrarios, el día se convierte en noche y la noche en día; el calor alterna con el frío, el ruido con el silencio, lo dulce con lo salado, lo de adentro con  afuera, lo de arriba con abajo.

En términos de Yin y Yang (desde el punto de vista de la medicina oriental)

Al Yang se lo considera contraído, caliente e iluminado; al yin por el contrario se lo considera expansivo, frío y oscuro.

La salud se define como un equilibrio entre el yin y el yang y la enfermedad es el resultado de una deficiencia (yin) o de un exceso (yang), una desarmonia de estas dos fuerzas.

La supervivencia esta basada en la capacidad del organismo para adaptarse a las situaciones cambiantes y mantener el equilibrio… pero el equilibrio es una posición inestable por lo tanto debe mantenerse en permanente reajuste.

Estos conceptos adquirieron gran popularidad al ser aplicados a la alimentación gracias a George Ohsawa, que a fines de los años 40 y durante los años 50, comenzó a dar charlas sobre alimentación y salud por Europa y Estados Unidos.

Fundamentados estos principios en la filosofía y medicina oriental en la cual toda la naturaleza es parte de un todo, y ningún fenómeno es independiente de otro se  basa en que todo esta en constante cambio o movimiento.

La contracción (yang) como la expansión (yin), existen en todas las cosas complementándose permanentemente.

En los alimentos podemos percibir varias formas de energía, la energía interna se transforma todo el tiempo como resultado directo de lo que consumimos.

Desde la medicina oriental

Basados en siglos de experiencia, la Medicina China ha desarrollado una comprensión del uso de alimentos, ejercicios, hierbas y otros específicos para mantener nuestra salud y restaurar nuestra vitalidad.

Podemos desarrollar nuevos hábitos de comer para tener una vida mas equilibrada; la elección de los alimentos hace la diferencia.

Los alimentos que consumimos cada día, son la principal contribución para que nuestro cuerpo y nuestro humor estén distendidos, expandidos y bien fundados, o demasiado rígidos, pesados y contracturados.

Hay tres tipos básicos de energía en los alimentos:

  • extremadamente contraído (yang)
  • extremadamente expansivo (yin) y
  • relativamente equilibrado.